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Inversión

Plazo fijo o fondo índice: cuál conviene según tu meta

No existe una inversión que sea la mejor para todo. La pregunta correcta no es cuál rinde más, sino cuándo vas a necesitar el dinero. Con eso claro, elegir entre un plazo fijo y un fondo índice se vuelve mucho más fácil.

Las dos opciones, en simple

El plazo fijo

Un plazo fijo, o depósito a plazo, es un acuerdo con un banco o entidad financiera: le prestas tu dinero por un tiempo determinado (30 días, 90 días, un año) y a cambio te paga un interés que conoces desde el principio. Al terminar el plazo, recibes tu dinero más los intereses. También existen cuentas de ahorro remuneradas que funcionan de forma parecida, pero te dejan retirar cuando quieras.

Su gran ventaja es la previsibilidad: sabes exactamente cuánto vas a tener y cuándo. Su desventaja es que el rendimiento suele ser modesto y, en países con inflación alta, a veces apenas alcanza para que tu dinero no pierda valor.

El fondo índice

Un fondo índice es un fondo de inversión que copia el comportamiento de un índice de la bolsa, como el S&P 500. Al invertir en él, compras un pedacito de cientos de empresas a la vez. Si te interesa entenderlo a fondo, lee qué es el S&P 500 y cómo se invierte desde Latinoamérica.

Su ventaja es que en el largo plazo suele rendir más: el S&P 500, por ejemplo, rindió en promedio cerca de 10% anual contando dividendos. Su desventaja es que no sabes cuánto vas a tener en un momento dado, porque el valor sube y baja todos los días, y hubo años con caídas de más del 30%.

La pregunta clave: ¿cuándo vas a necesitar el dinero?

Esta es la regla más útil para decidir: mientras más pronto necesites el dinero, más estable tiene que ser la inversión. Y mientras más lejos esté tu meta, más puedes aprovechar opciones que suben y bajan pero rinden más en el largo plazo.

¿Por qué? Porque las caídas de la bolsa son normales, pero pueden durar meses o incluso algunos años. Si necesitas el dinero justo cuando el mercado está abajo, tendrías que vender con pérdida. En cambio, si tu meta está a 15 o 20 años, tienes tiempo de esperar a que el mercado se recupere.

Piénsalo así: si tu fondo índice cae un 30%, 1.000 se convierten en 700. Para volver a 1.000 no alcanza con subir un 30%: necesitas subir cerca de un 43%. Eso puede tomar tiempo. Si tu meta es en 6 meses, ese tiempo no lo tienes.

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Tabla para decidir según tu meta

Tu metaCuándo la necesitasOpción más adecuadaPor qué
Fondo de emergenciaEn cualquier momentoCuenta remunerada o plazo fijo cortoTiene que estar disponible y no puede bajar de valor.
Viaje, auto, curso1 a 3 añosPlazo fijoNo hay tiempo para recuperarse de una caída.
Pago inicial de una vivienda3 a 5 añosMayormente plazo fijo, quizás una parte en fondo índiceZona intermedia: la estabilidad sigue siendo prioridad.
Educación de tus hijos10 años o másFondo índiceHay tiempo para que los años buenos compensen a los malos.
Jubilación15 años o másFondo índiceEs donde el interés compuesto rinde más.

Fíjate que en la tabla el fondo de emergencia nunca va a un fondo índice, aunque sea el dinero que más tiempo podrías llegar a tener guardado. La razón es que no sabes cuándo lo vas a necesitar: una emergencia puede llegar mañana, y justo puede coincidir con una caída del mercado. Ese dinero tiene una sola función, que es estar disponible y completo el día que lo necesites, así que la estabilidad pesa más que el rendimiento.

Una buena práctica es ir pasando el dinero de opciones más arriesgadas a opciones más estables a medida que se acerca la fecha de tu meta. Así aprovechas el crecimiento mientras tienes tiempo, y proteges lo que juntaste cuando ya lo vas a usar.

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Ejemplo en números: meta a 3 años

Supongamos que ahorras 200 al mes durante 3 años para comprar un auto. En total pones 7.200.

  • En un plazo fijo al 5% anual, terminarías con unos 7.738. Ganas alrededor de 538 y sabes desde el primer día que vas a llegar.
  • En un fondo índice, si el rendimiento fuera de un 10% anual promedio, podrías terminar con unos 8.302. Pero en 3 años el promedio no está garantizado: si justo hay un año malo al final, podrías terminar con menos de los 7.200 que pusiste.

La diferencia a favor del fondo índice, en el mejor caso, es de unos 564. El riesgo es terminar con menos de lo que necesitas justo cuando vas a comprar el auto. Para una meta de 3 años, la mayoría de las personas prefiere la seguridad.

Ejemplo en números: meta a 20 años

Ahora la misma persona ahorra 200 al mes, pero para su jubilación, durante 20 años. En total pone 48.000.

  • En un plazo fijo al 5% anual, terminaría con unos 81.161.
  • En un fondo índice con un rendimiento promedio de 10% anual, terminaría con unos 143.652.

Aquí la diferencia es de más de 62.000. Y como el plazo es largo, hay tiempo de sobra para atravesar los años malos. Este ejemplo muestra por qué el fondo índice suele ser la opción preferida para metas lejanas: el riesgo de corto plazo pesa menos y la diferencia de rendimiento se multiplica gracias al interés compuesto.

Lo mejor suele ser combinar las dos

En la práctica, no tienes que elegir una sola opción para todo tu dinero. Lo más habitual es tener cada meta en el lugar que le corresponde:

  1. Primero, el fondo de emergencia en una cuenta remunerada o un plazo fijo corto que puedas retirar rápido.
  2. Después, las metas de corto y mediano plazo en plazos fijos, ordenados según la fecha en que los vas a necesitar.
  3. Por último, lo que es para dentro de 10 años o más, en un fondo índice, aportando todos los meses sin mirar las noticias.

Esta forma de organizarte te da tranquilidad, porque sabes que el dinero que vas a necesitar pronto está seguro, y al mismo tiempo aprovechas el crecimiento para tus metas más lejanas.

Antes de elegir, revisa esto

  • La tasa real del plazo fijo en tu país. Compárala con la inflación. Si la tasa es menor que la inflación, tu dinero pierde poder de compra aunque el número crezca.
  • Las comisiones del fondo índice. Mira el gasto anual del fondo y lo que cobra la plataforma por operar.
  • Que la entidad esté regulada. Tanto el banco como la plataforma de inversión tienen que estar autorizados por la autoridad financiera de tu país.
  • Tu tolerancia al riesgo. Pregúntate con honestidad qué harías si tu inversión cae un 30% en un año. Si sabes que venderías por miedo, empieza con una parte pequeña.

Este contenido es educativo y no reemplaza la asesoría profesional. Puedes probar estos mismos escenarios con tus propios números en nuestra calculadora, cambiando el porcentaje del banco por la tasa real que te ofrecen en tu país.

DP
Diego Palenque

Ingeniero electromecánico y creador de contenido educativo desde Bolivia. Crea herramientas gratis para que más personas aprendan a manejar su dinero.

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Este artículo es educativo y no constituye asesoría financiera. Antes de tomar decisiones importantes, infórmate bien y consulta con un profesional de tu país.

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